Le pido una limosna a un espejo gastado
mientras sangra
imágenes repetidas.
La lluvia enciende una promesa
en mi reflejo
y duplica una espera en las excusas de siempre.
Y miento, y me miento
y culpo, y me culpo
sin contemplaciones,
sin vacilar.
El viento mueve la lluvia
ocultándola en la noche,
en la misma noche
que ensucia mi respiración.
Hace 3 años.
muy buen poema, me encanta.
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